Qué es la Hipnosis

images-3La hipnosis no es como el sueño ni como la pérdida del control, más bien todo lo contrario. Mientras el cuerpo llega a un estado profundo de relajación que, desde el exterior, puede parecerse mucho al sueño o a la pérdida del control, debido a la relajación de los músculos visibles) la mente se mantiene alerta, oye todo lo que se dice a su alrededor y tiene la habilidad de salir de este estado siempre que usted lo desee.

La experiencia concreta de la hipnosis se puede describir como un estado entre el sueño y el estado despierto. Esta experiencia sucede de una forma natural en muchos momentos de nuestra vida diaria. Ejemplos claros de esta experiencia son los estados hipnodóntico e hipnagógico, esos momentos en los cuales tomamos o perdemos consciencia justo al despertarlos, o justo antes de dormimos, respectivamente. Cualquier momento de absorción o de relajación durante los cuales hemos experimentado estados de consciencia ligeramente modificados entra dentro de la descripción de momento hipnótico. Por ejemplo, al concentrarnos mucho en una lectura, una película, incluso conduciendo un vehículo. Al relajar el cuerpo profundamente, quizás en un momento de reposo, durante unas vacaciones. En momentos como estos no es extraño que notemos un cambio en nuestra percepción del tiempo, quizás ha pasado muy rápido, o increíblemente lento. También es posible que sintamos el cuerpo como flotando, o que perdamos consciencia de alguna parte del cuerpo, sensaciones peculiares, pero al mismo tiempo muy agradables. A veces, es posible que durante esos momentos nos vengan a la consciencia recuerdos, memorias que hacía mucho tiempo que no recordábamos, que quizás considerábamos olvidados. Existe una larga lista de fenómenos hipnóticos, entre ellos, los aquí mencionados. A veces, incluso siendo conscientes de estos fenómenos, decidimos permanecer en ese estado ya que, aún que peculiares, las sensaciones que percibimos son muy agradables. Y lo más importante es que, siempre que queremos, podemos salir de ese estado particular y volver a nuestro estado normal de alerta.

Lo más interesante del estado hipnótico, sobre todo desde un punto de vista terapéutico, es que nos permite acceso a partes de nuestro conocimiento a las que normalmente no podemos acceder. Estas partes pertenecen a lo que normalmente forma parte de nuestro subconsciente, es decir, todo aquello que contiene nuestro cerebro, pero a lo que no tenemos acceso consciente directo. En nuestro subconsciente se encuentra todo lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, nuestras habilidades, conocimientos y recuerdos. También se encuentran allí muestras creencias, actitudes y opiniones que hemos ido acumulando y alimentando con el paso de los años, todo eso que nos ayuda (o, en algunos casos, nos limita) a definirnos tal y como somos en un momento determinado. Aquí se incluyen las creencias y los pensamientos que hemos ido formando sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea.

La hipnosis ofrece un método natural y efectivo para entrar en contacto con el subconsciente, nuestro ser interior, el recipiente de muchos de nuestros problemas, pero al mismo tiempo, una fuente importante de potencial, de fuerza y de conocimiento.